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Visita de la Presidenta a Campo Maior


20 Abril 2015

Nuestra comunidad de Campo Maior tuvo la dicha de recibir la visita de la Madre Presidenta, Sor María José Hidalgo, y de su Secretaria, Sor María Jesús Barroso, del 10 al 13 de este mes.
Ya la tarde del día 10 iba en su ocaso, cuando se llenó el Monasterio de Campo Maior de gran alegría. « ¿Que pasa? ¡Ya han llegado!». Por fin llegaban nuestras queridas visitantes. Venían compartir con nosotras el gozo de la Profesión Solemne de nuestra hermana, Sor Helena de Jesus, y quedar un par de días para la acostumbrada visita de la Presidenta Federal a las comunidades. Esa misma noche participamos en una vigilia de oración, al estilo de taizé, organizada por el hermano y amigos de Sor Helena, como preparación para el gran día de las sus bodas con Cristo Redentor.

Y amanece el día 11… ¡Que bueno compartir las alegríasde este día tan gozoso para la comunidad con Sor M. José y Sor M. Jesús!  ¡Cómo se siente la cercanía fraterna, la alegría compartida!
El domingo y el lunes los pasamos en ambiente fraterno, con el corazón lleno de la luz de Cristo Resucitado. De un momento para otro, la M. Presidenta podría marchar para acompañar a la comunidad de Hinojosa del Duque, donde Sor Inmaculada León Serrano vivía su pascua. Así lo hizo el lunes después de la comida, pero antes nos reunimos para escuchar sus palabras, serían las 12.30h.
Con su sencillez y cercanía habitual, Sor M. José nos animó a vivir nuestra vocación con memoria agradecida y con coherencia. Resaltó la oportunidad excelente con que nos brinda la Iglesia, el Año de la Vida Consagrada, para profundizar nuestras raíces y carisma, darle gracias a Dios por el don de la  vocación y mirar al futuro con esperanza. Recordó la importancia de la formación inicial y permanente, de estar abiertas a acoger lo que venga de la Federación y a seguir colaborando.
Nos alentó también a seguir promoviendo iniciativas para dar a conocer a Santa Beatriz, una vez que tenemos la gracia de estar en su tierra natal, donde se palpa la presencia de Beatriz.
Se siguió un diálogo abierto en espíritu fraterno donde compartimos iniciativas que vamos viviendo y formas concretas como vamos planteando en lo  cotidiano.  En todo debe estar el Espíritu del Señor y su santa operación.
Prontito se terminó… Almorzamos en el jardín una exquisita comida de despedida que nos prepararon las novicias y la postulante. ¡Y a despedirnos!
Muchas gracias, queridas Sor M. José y Sor M. Jesús. Si Dios quiere, en menos de un mes estaréis en estas cercanías. ¡Hasta pronto!