17 AGOSTO - SOLEMNIDAD DE SANTA BEATRIZ
Hoy 17 Agosto, celebramos la Solemnidad de nuestra Madre Beatriz de Silva, este año en el marco del jubileo de 2025, en el año de la oración, donde se nos ha invitado a promover la oración personal y comunitaria para que él y solo Él, sea el centro de nuestra vida.
Nos decía el Papa Francisco: me alegra pensar que el año 2024… pueda dedicarse a una gran sinfonía de oración, ante todo, para recuperar el deseo de estar en la presencia del Señor, de escucharlo y adorarlo.
En Beatriz descubrimos siempre a una mujer de oración de contemplación que nos enseña que el primer y principal deber de la hermana concepcionista es la contemplación de las cosas divinas y unión con Él. Que nos recuerda que nuestra oración es de la Iglesia, cuya fecundidad apostólica es misteriosamente eficaz. (CCGG74).
La oración es ese deseo que Dios pone en nuestro corazón para buscarle incansablemente aún en medio de situaciones que nos puedan resultar incompresibles. Pero nos fiamos, porque en la oración pedimos llegar a querer lo que Él quiere y decir como María “Hágase tu voluntad”
Nuestra fidelidad, a ejemplo de Santa Beatriz conlleva el saber estar atentas a la escucha del proyecto de Dios sobre el mundo y sobre cada una de nosotras. Y esto solo es posible queriendo estar con Él buscar estar con Él no solo en momentos puntuales , sino en todo momento y circunstancias de cada día para gustar de su presencia , para creer en la fecundidad de nuestra vida , para experimentar por la fe , cuanto amor y misericordia derrama su Espíritu cada día en nosotras y en esta humanidad.
Parte esencial de la oración es reconocer y proclamar la grandeza de Dios. La vida de Santa Beatriz nos recuerda que solo Dios es el Absoluto, que todo lo demás es relativo que todo pasas y solo Dios queda.
La santidad de Beatriz nos anuncia constantemente que Dios está enamorado de cada una de nosotras y cada persona. Y este amor necesita una respuesta: la de crecer en la experiencia de Él y con Él; la de vivir el silencio y la fraternidad como lugar de encuentro; la de crear un ambiente de oración continua, de intimidad y la de no olvidarnos de la caridad.
Por intercesión de nuestra Santa Madre, hoy decimos con mayor fuerza y convicción.
¡Señor enséñanos a orar!
Santa Madre Beatriz, ruega por nosotros.



