A PARTIR DE AHORA OS LLAMAREÍS SOR JUDIT DE LA STMA TRINIDAD, SOR REGINA Y SOR INMACULADA DE SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.
Ave María Purísima, Hermanas Proclamad con nosotras las grandezas del Señor, ensalcemos juntas su nombre, porque ha hecho en cada una de nosotras obras grandes de amor y de misericordia. Con gran alegría queremos compartir con vosotras lo que el Señor ha hecho y sigue haciendo en nuestras vidas.
Comenzamos citando el libro de Genesis 12,1ss (la vocación de Abrahán que fue la lectura elegida para este día Yahvé dijo a Abrahán vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré. Abrahán obedeció al Señor comenzó su peregrinación hacia la tierra prometida y vemos cómo Dios le cambió el nombre Abran a Abraham). Lo mismo ha hecho con nosotras desde ya hace 2 años nos dirigió una mirada de amor. Nos llamó a cada una por su nombre Judit, Regina e Inmaculada, invitándonos a dejar atrás nuestra patria Tanzania, nuestras familias y todo lo que tuviéramos, prometiéndonos algo mejor, no fue fácil sobre todo dejar la familia, pero Él nos dio la valentía para dar este paso y así comenzamos nuestra peregrinación con mucha alegría. Nuestra historia comenzó cuando llegamos a España, país desconocido para nosotras, pero a su vez muy acogedor. Nada fue fácil, aprender nuevo idioma, cultura, costumbres etc.… pero con la ayuda de las hermanas hemos ido caminando con esperanza, las primeras etapas, aspirantado y postulandado hemos ido profundizando más en nuestra vocación, pero tampoco todo ha sido fácil, ha habido momentos de dudas y dificultades, pero mirando a Cristo, quien nos llamó afrontamos cada situación con la confianza de que Él es quien comenzó esta obra en nosotras lo llevará a cabo.
Transcurrido el tiempo de postulantado nos llegó la gran noticia de que el día 16 de julio festividad de la Virgen del Carmen tomaríamos el hábito, lo recibimos con alegría, emoción y lágrimas por nuestra parte. Tuvimos un retiro de una semana antes donde fuimos acompañadas Por varios sacerdotes, y por la madre. Y por la oración de todas hermanas, fueron unos días donde cada una experimentó el verdadero encuentro con Cristo. Terminamos el retiro muy contentas pero los nervios se notaban porque se acercaba el día.
Por fin llegó el gran día y más esperado por todas fue a las seis de la tarde cuando comenzó la Celebración siendo esta privada y sencilla pero muy significativa. Todo comenzó con unas palabras alentadoras de la madre y proseguimos con el rito de la estación del hábito, el momento más emocionante fue a despojarnos de nuestras ropas y vestirnos el hábito de la orden, así es como dejamos la vida vieja atrás y abrazamos una vida nueva en la Orden de la Inmaculada Concepción y con nombres nuevos, donde escuchamos, a partir de ahora te llamarás Sor Judit de la Santísima Trinidad, Sor Regina y Sor Inmaculada del Sagrado Corazón de Jesús. Somos conscientes de que el hábito conlleva mucha responsabilidad de compromiso, pero tenemos la esperanza que cogidas por la mano de María y Beatriz y con la oración de todas las hermanas llegaremos a dar el Sí definitivo. Terminamos con el abrazo fraterno de las hermanas donde no faltó lágrimas, era el abrazo de todas las hermanas de la Orden que nos acogían, gracias por todo, ahora somos hijas de María y Beatriz. Y nos sentimos muy orgullosas de serlo. Os pedimos que sigáis rezando por nosotras para que seamos fieles a nuestra vocación.



