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Beatificación de Mª del Carmen Lacaba y sus 13 compañeras mártires concepcionistas


24 Junio 2019
Beatificación de Mª del Carmen Lacaba y sus 13 compañeras mártires concepcionistas

“Las mártires concepcionistas dieron sus vidas por la fe y como prueba suprema de amor"

Damos gracias a Dios, y a la Iglesia por el grandísimo regalo que ayer, sábado 22 de junio nos hizo a la Orden de la Inmaculada Concepción al proclamar beatas a 14 hermanas nuestras que “permanecieron fuertes en la fe: no se asustaron ante los ultrajes, las dificultades ni las persecuciones», sino que, por el contrario, estuvieron preparadas y dispuestas «a sellar con su vida la verdad que profesaban con sus labios, asociando el martirio de Jesús a su martirio de fe, de esperanza y de caridad».

La Catedral de la Almudena se encontraba totalmente abarrotada de fieles cuando a las 11 en punto de la mañana sonaron los primeros acordes del órgano con los que se dio inicio a la Eucaristía de Beatificación, presidida por el Cardenal Becciu, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, concelebraron con él unos veinte obispos, entre ellos, el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid; monseñor José Carballo, OFM, secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica; cardenal Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la CEE; cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo emérito de Madrid y cardenal Carlos Amigo, OFM, arzobispo emérito de Sevilla. Y cerca de un centenar de sacerdotes, entre ellos un hermano religioso de una de las nuevas beatas.

Estaban presentes más de 200 concepcionistas venidas, no sólo de los numerosos conventos repartidos por la geografía española y portuguesa, sino también venidas de América, África y de India.

De la Federación Bética Santa María de Guadalupe, asistimos unas 70 hermanas, y numerosos hermanos franciscanos de la Provincia de la Inmaculada, entre ellos, nuestro P. Asistente Fray Alfonso García Araya y el anterior Asistente Fray Joaquín Domínguez. Nos acompañaron también un numeroso grupo de familiares, sacerdotes y amigos de las distintas comunidades de la Federación, devotos ya todos de las nuevas beatas concepcionistas.

Uno de los momentos más emotivos fue la lectura del Decreto de Beatificación y el descubrimiento del tapiz con la imagen de las ya Beatas, al que le siguió un aplauso emocionado e interminable por parte de todos los asistentes. A continuación se trasladó solemnemente la reliquia hasta el presbiterio, acompañada por 14 hermanas portando palmas, y 4 hermanas llevando flores y velas.

En su homilía el Cardenal Becciu dirigiéndose de modo especial hacia nosotras dijo que ellas son: «un ejemplo y un aliciente para todos, pero sobre todo para las monjas concepcionistas, y también para todas las consagradas que dedican totalmente su vida a la oración y a la contemplación». «En esta preciosa misión orante, las religiosas de clausura están llamadas a gustar y ver cuán bueno es el Señor, para testimoniar a todos cuán envolvente es el Amor de Dios».

En el momento de la Acción de Gracias, después del agradecimiento que hizo a Dios y al Papa, el Cardenal Osoro, como Arzobispo de Madrid; la Madre Mª del Carmen Mariñas, Coordinadora de la Confederación Santa Beatriz de Silva, lo hizo en nombre de todas las concepcionistas. Rebosando cariño, gratitud e inmenso gozo y alegría, supo poner en preciosas palabras lo que en esos momentos todas llevábamos en el corazón. Y que volvimos a expresar con otro encendido y prolongado aplauso.

Sin olvidar a María, nuestra Madre Inmaculada, allí venerada bajo la advocación de Sta Mª de la Almudena, el Cardenal Becciu y Osoro subieron al altar de la imagen, mientras el coro cantaba el himno.

Al finalizar la sobria y hermosa celebración todo eran saludos y felicitaciones entre los allí presentes y las hermanas. Y tuvimos la dicha de poder saludar y felicitar a familiares de las nuevas Beatas allí presentes, cuyos rostros de emoción y alegría no podían contener lo que estábamos viviendo.

La fiesta la trasladamos al Santuario del Cristo del Pardo, donde en la Hospedería compartimos la comida, terminada la cual regresamos a nuestros lugares de origen a contar a nuestras hermanas que quedaron en los conventos y a todos con los que nos relacionamos, lo que “hemos visto y oído”.

“BEATAS MARTIRES CONCEPCIONISTAS ROGAD POR NOSOTROS”

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