Breve Comentario al libro «Jesús Abandonado», de Chira Lubich
Teniendo como clave la frase exclamada por Jesús en la cruz: «Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?», se desarrolla todo el libro de Chiara Lubich, «Jesús abandonado». En este libro Chiara expone toda su experiencia de vida mística y ascética.
En el año de 1949, la autora tiene su gran revelación de Jesús como el “Abandonado”. Sin embargo, ella no guarda para sí misma esta revelación, la lleva a todos los que se le acercan. Este libro presenta trozos de cartas a su madre, a sus amigos y a sus primeras compañeras “focolarinas”.
Todo el fundamento del movimiento focolar está asentado en esta clave de la unidad: Intentar aliviar el sufrimiento de Cristo, aceptando y amando a todos los sufrimientos que se nos vienen en la vida cotidiana por amor a Cristo y a los demás. Llevar este amor a todos los hombres para que todos sean uno alrededor de Cristo.
La experiencia del sentimiento de abandono que Jesús tuvo en la cruz es muy meditado y reflexionado por Chiara en este libro, siendo el momento en que Jesús más sufrió en su humanidad y el momento de amor más profundo de Dios por el hombre.
Este libro me ha ayudado a vivir esta Cuaresma, reflexionando en lo esencial de nuestra forma de vida: el silencio, la soledad y la entrega radical a Dios y a su voluntad. Me he dado cuenta que en ese momento en que Jesús pronuncia estas palabras: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado”, Él siente ese momento culminante de abandono, no de sufrimiento por sufrimiento sino de una estrecha conexión con el cumplimiento de la voluntad de Dios, ¡Y es que Jesús se ha encontrado “a solas” con la fragilidad, con el pecado, siendo el límite, el fin! Es ahí, en ese momento de intimidad, donde se descubre lo que dicen nuestras Constituciones: “vivir en amor crucificado y crucificante”. En este momento de unión profunda de Jesús con su Padre, no hay divisiones, solo hay unidad interior. Esto es lo que yo busco para mi vida: la unión con Jesús, con los hermanos y una unificación interior. Aunque el camino sea vivir toda la vida crucificada por amor a Dios y a los hermanos, ¡hay que recorrerlo pues esta es la voluntad de Dios!
Sor Helena de Jesus Monasterio de Campo Maior



