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Comienza el Tiempo de Adviento


28 Noviembre 2016
Comienza el Tiempo de Adviento

Con mucha fuerza arranca un Año Litúrgico con el Adviento; tiempo de gracia y de esperanza que se traduce en espera, ilusión, oración, vigilancia, peregrinación… Tiempo de preparación para el Nacimiento de Cristo. Es una invitación a mirar hacia el futuro porque llegarán días en que todo será distinto, mejor… porque el Señor vendrá para traernos la salvación.  

Nos serán necesarias algunas herramientas si realmente queremos vivir el Adviento con plenitud: orar, esperar, amar, vigilar, confiar…

Esta nueva andadura nos llevará a la Navidad. Y mientras llega, mantengamos viva el amor y la esperanza, como María que desde el silencio, esperaba pacientemente a su Hijo.

Vamos encendiendo cada semana un cirio de la Corona de Adviento como signo de la luz que alumbra nuestra esperanza haciendo a la vez de ella la señal de nuestro permanecer despiertos y con los ojos del corazón abiertos para leer todos los signos y rastros de la venida y de la presencia del Señor entre nosotros.

Frente a la desesperanza que invade a nuestro mundo, nuestro deber en este Adviento es encender la luz de la esperanza como en la Corono de Adviento; esperanza en los corazones de todos los hombres y mujeres; y sin ir muy lejos, comencemos encendiéndola en nuestros corazones, en el corazón de la hermana, de las personas que entran en contacto con nosotros,  que a lo mejor puede tener esa luz de la esperanza medio encendida o apagada del todo. Llenémosle la vida con el color de la esperanza. De esta forma, podrá nacer el Señor en cada una de nosotros y como consecuencia en nuestras comunidades y en nuestro mundo.

El Señor vendrá y no tardará.  Pidámosle con alegría e insistencia: VEN, SEÑOR JESÚS. VEN A NUESTRO MUNDO.