Testimonio 50 aniversario.
Al celebrar los 50 años de consagración, bullen en mi interior muchos sentimientos que convergen todos en la experiencia vivida durante todo este tiempo. Recuerdas mucho la primera llamada, las vicisitudes por las que pasamos mi familia y yo, que en ningún momento se opuso pero que lo sufrieron con mucho dolor.
También te viene a la memoria, la ilusión con la que vives ese momento, poniendo la entrega al Señor por encima de todo.
Ahora pasados 50 años de profesión y 52 de convento, solo puedo decir: ¡GRACIAS! Gracias, porque Él es siempre fiel, cuando yo he hecho su voluntad, pues amándome hasta el extremo y cuando no la he hecho, pues, amándome con paciencia y arreglando mis desavíos. En ocasiones animándome, perdonando siempre, olvidando rápidamente las cosas.
El Señor me ha llevado por caminos que yo nunca hubiese sospechado, y le percibo y le siento siempre a mi lado, cogiéndome de la mano pero delante de mí, abriéndome el camino. Mi confianza en él es absoluta, convencida de que él lo hace siempre bien y para mi bien.
La celebración fue muy bonita, entrañable, familiar, quisimos hacerlo en la Eucaristía de la Comunidad para que estuvieran las personas que vienen diariamente. La verdad es que eché de menos a mucha gente que quiero y ya no están, y a los que quiero y no pudieron venir.
Gracias Señor porque me llamas cada día a estar contigo
Hna. Mª de la Cruz Alonso Paniagua
Casa Federal, Mairena del Aljarafe.



