Profesión de votos solemnes en Viseu
Me llamo Ana Rosário Martins Dias, he nacido el día 14 de Diciembre de 1992, y soy de Sintra, Rio de Mouro - Portugal.
Hice mi profesión de votos solemnes en el día 1 de Octubre. Fue un día maravilloso. Puedo decir que fue… “tres en uno”. Era Sábado: día dedicado a María Inmaculada; era el primer día de Octubre: inicio del mes de las misiones, y, el día de la Madrina de mi vocación: Santa Teresita. ¿Cómo agradecer al Señor todo cuanto nos da? Mi corazón está lleno de reconocimiento por todo cuanto el Señor ha hecho en mí.
El día de mi Profesión, el Señor nos concedió el don de la PAZ. Sí, he sentido la presencia del Señor, Él estaba allí, esperando mi Sí, como ha esperado el Sí de María para hacerse hombre. Él vino hacia mí, me cogió de la mano y me dijo: «El que quiera venir conmigo que renuncie a sí mismo que tome su cruz y me siga.» (Cita del Evangelio de la Profesión), y yo, como esposa enamorada por mi Esposo, le respondí: «… libre y voluntariamente me consagro a Dios con todo mi ser y me comprometo a seguir a Cristo…» (Formula de la Profesión). ¡No hay nada más bello que decir SÍ a Dios, que nos ama tanto!
He sentido también la proximidad, y el Amor de las hermanas. Estaban presentes la Madre Presidenta, su secretaria, y algunas hermanas de nuestra Federación, que vinieron del Monasterio de Osuna. ¡Qué alegría! Todas alabamos al Creador, por todo lo que hizo en mi vida.
Me he sentido tan pequeña…., como decía Santa Teresita, un grano de arena, o mejor, una gotita de rocío que de pronto se evapora a los rayos calurosos del hermano Sol, imagen de mi querido Esposo, Jesús. Me he sentido nada, y que Dios es mi TODO, por el cual doy la vida, y las hermanas estaban allí para mostrarme a la Santísima Trinidad. La fidelidad de ellas me confirma en mi vocación de intercesora por la humanidad, por la conversión de los pobres pecadores (como decían los Pastorcitos de Fátima). La alegría de ellas es mi alegría, porque en Dios somos uno, como en la Santísima Trinidad. ¿Cómo expresar, en palabras, luces tan profundas que son infundidas en el corazón? Sólo el Amor en lo concreto de lo cotidiano las podrá expresar… ¡Las palabras sobran!
Aún con dificultad en expresarlo, comparto uno de los efectos pos- profesión, que tengo la certeza que he recibido por intercesión de Santa Beatriz de Silva: el deseo del ocultamiento silencioso. Permanecer oculta, para mí, es como habitar en el Sagrado Corazón de Jesús, es hacer allí mi celda y reparar todos los ultrajes con que Él mismo es ofendido. Es no desperdiciar ni una gota de Su Sangre y hacerlo descender como una lluvia de rosas sobre toda la humanidad. Es Amar…
En este día, me acompañaron mis queridos padres. Estaban muy felices por ofrecerme al Señor, me han hecho recordar los Santos Padres de Santa Teresita. También estaban algunos familiares; mi corazón se llenó de alegría cuando los vi. ¡Ellos son muy importantes en mi vida, y por eso no podían dejar de estar presentes! ¡Ellos recorrieron todos los pasos que yo he dado, con la ayuda del Señor, hasta llegar al monte Sion, la montaña de María Inmaculada, a este Santo Monasterio!
Ir. Ana Beatriz do Menino Jesus, OIC
Monasterio de Santa Beatriz de Silva – Viseu – Portugal



