“El misterio de la gracia”, curso confederal.
“Celebrar el misterio de la gracia”, ha sido el tema elegido por la Confederación Santa Beatriz de Silva para el curso de formación de este año 2016. Un tema muy nuestro como concepcionistas que se ha celebrado en Madrid, los días 22 al 27 de agosto, en la Casa de espiritualidad de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia y ha sido impartido por Fr. Manuel Diaz Buiza, hermano franciscano de la Provincia de la Inmaculada.
Nos hemos reunido cerca de cincuenta hermanas procedentes de las cuatro Federaciones de España: Nuestra Sra. De Aránzazu (Cantabria), Purísima Concepción de Santiago, Santa Beatriz de Silva de Castilla y Santa Mª de Guadalupe de la zona Bética.
Con una metodología muy operativa y existencial nuestro hermano Manuel ha abordado el misterio de la gracia y el concepto en si desde varias perspectivas. Comenzó de una forma sintética ofreciéndonos un recorrido por la biblia y la teología destacando cuatro concepciones de la gracia a lo largo de los siglos. Desde la reflexión teológica nos llevó a reconsiderar y descubrir estas concepciones en nuestros documentos y forma de vida.
El tema del “hoy de nuestro tiempo y la gracia” nos introdujo a la dimensión social de este misterio, a tomar conciencia de que la gracia está más cerca del mundo de lo que creemos aunque a veces se niegue y la Iglesia en este sentido no puede olvidar su voz profética.
A medida que avanzábamos en el tema fuimos aterrizándolo en la persona misma, la experiencia de gracia en la vida individual, la gracia acontece, no importa cuándo, dónde y cómo, nos decía. Nos fue mostrando las multiformes manifestaciones de la gracia de Dios en el hombre: la gracia como fe, esperanza, amor, amistad, paz, alegría….
A modo de conclusión y como envío a nuestras fraternidades nos propuso cuatro viajes para transitar por la senda de la gracia: de la instalación a la búsqueda; de la superficialidad a la profundidad; del egocentrismo a la oblatividad; de la pasividad a la creatividad.
Las charlas de las mañanas se complementaban con el trabajo personal y en grupo que realizábamos en las tardes, concluyendo finalmente en las puestas en común con estrategias, compromisos, y “aterrizajes” muy de la vida diaria personal y comunitaria.
Han sido días de intercambio y colaboración fraternos en clase, grupos, pausas, liturgia, recreos…Hemos podido unirnos al gozo de nuestras hermanas Mª del Mar Carballo, Mª de la Cruz Alonso y Celina Arranz, hermanas han ejercido el servicio de la coordinación en las últimos décadas, y que casualmente celebraban los cincuenta años de consagración al Señor durante este 2016. En fin, nunca mejor dicho, una verdadera gracia participar en este curso. Nuestra gratitud a Dios de quien hemos recibido y recibimos gracia tras gracia, a nuestra Hna. Coordinadora, a Fr. Manuel y a todas las hermanas que lo han preparado.



