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¡HOSANNA AL HIJO DE DAVID!


20 Marzo 2016

 

Domingo de Ramos, día de palmas y olivos, de aclamaciones y cantos. Reconocimiento de Jesús como el que ha de venir, entrada gloriosa y a la vez llena de humildad. El contraste de las imágenes que nos muestran los textos de la liturgia de este día es hermoso: la humildad con la realeza; el amor con el poder; la libertad con la gloria. Aquí reside el sentido del advenimiento de Jesús.

«En el cielo sentado en un trono,

en la tierra sobre un pollino, oh Cristo Dios,

Bendito eres tú que vienes a llamar de nuevo a Adán del exilio. tú has acogido la alabanza de los ángeles y la aclamación de los niños:

Viéndote sobre un asno, te contemplaban como sentado sobre los querubines,

y por esto así te gritaban: Hosanna en lo alto de los cielos»

(Tropario Bizantino)

 

“¡Portones, alzad los dinteles! ¡Qué se alcen las antiguas compuertas! Va a entrar el Rey de la gloria”.

¡Sí! Abramos nuestro corazón a ese Rey pobre y humilde, que lleva consigo la única arma poderosa que vencerá la muerte para siempre.