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24 HORAS PARA EL SEÑOR


16 Marzo 2016

Aquí nos tienes Señor, postradas a tus pies.
Queremos adorarte humildemente en espíritu y verdad
porque eres nuestro Dios y Señor; el rostro visible de la misericordia de Dios Padre.

En esta mañana, tarde y noche queremos estar contigo, permanecer a tu lado,

buscarte con sincero corazón,
amándote con toda el alma a pesar de nuestra fragilidad y pecado.
Junto con el salmista de decimos:

Te damos gracias por quedarte siempre con nosotros en el Santísimo Sacramento
y por regalarnos estos momentos de gozo y amor.

Señor, te pedimos perdón por nuestros pecados;
por el bien que debemos hacer y no lo hacemos,
y por lo que hemos hecho mal, perdónanos Señor,
Danos un corazón capaz sentir tu amor y tu perdón,
un corazón capaz de pedir perdón y de perdonar.

Te presentamos Señor todos nuestros anhelos
y necesidades de nuestro mundo.
Por la paz en nuestros corazones, en nuestra comunidad,
en nuestro país y de tantos lugares donde por desgracia,
la guerra y la destrucción forman parte del día a día. 

Te presentamos Señor a todas las personas que sufren por cualquier causa,
sobre todo por los refugiados que vagan sin rumbo, 
sin hogar y desprotegidos porque nadie quiere hacerse cargo de ellos.
Se nos parte el alma ver a esos niños tan inocentes como indefensos;
que nos mira con ojos cargado de angustia pidiendo un poco de compasión.
¿Qué han hecho para merecer esto?
Tú que sufriste como ellos, danos un corazón abierto,
un corazón misericordioso como el tuyo
para que entre todos busquemos cómo ayudarlos.

Mira Señor cómo está nuestra nación:
estamos viviendo momentos complicados e inciertos.
Nuestros políticos intentan formar gobierno si éxito.
Ilumínalos Señor, ablanda sus mentes y sus corazones
para que haya entendimiento y consenso.
A pesar de las diferencias, hay mucho lo que les une que lo que les separa.

Y cómo no implorarte por la Iglesia, la Iglesia que tú fundaste
y encomendaste a Pedro y a tus discípulos.
Danos tu gracia para que construyamos una Iglesia más fraterna, más solidaria,
más evangélica.

Señor, escucha nuestro clamor y ten misericordia de nosotras y del mundo entero.
Te lo pedimos por intercesión de nuestra madre María Inmaculada, madre de la misericordia.
Tú que vives por los siglos de los siglos. Amén.