Testimonio de la toma de habito de Sor Maria Ana do Espirito Santo
El pasado día 3 de setiembre del 2022, tomaron el habito de la concepción, en Campo Maior, dos hermanas de sangre, y ahora hermanas en la consagración, Sor Maria da Graça da Eucaristía y Sor Maria Ana do Espirito Santo.
Aquí sigue el testimonio de Sor Maria Ana do Espirito Santo:
!Ave Maria Purísima! Es con gran alegría que comparto con la Federación mi nombre nuevo, Sor Maria Ana do Espírito Santo y mis deseos de que mi vida sea verdaderamente nueva en Cristo.
Después de ocho días de retiro, en los que el Señor se ha manifestado fuertemente y me ha hecho mirar hacia los acontecimientos de mi vida, y para este año de Postulantado y me hizo reconocer que ha estado siempre, que no me ha dejado ni un segundo; que me llama a entregarle mi vida; me llama a morir para dar vida.
Estos días de proximidad con el Señor me han ayudado a recordar el primer llamamiento que me hizo, me han hecho recordar la predilección que me tiene, el Amor que me tiene y por eso Le he vuelto a decir que ¡sí, quiero amarlo y hacer Su voluntad! A pesar de mi pobreza e infidelidad quiero que se haga su voluntad.
El día 3 de septiembre en el Monasterio de la Inmaculada Conceição, de Campo Maior, mi hermana y yo hemos recibido el hábito de la Concepción. Fue un gran día, ¡lleno de nervios, alegría, alabanza y fiesta! La celebración fue muy bonita y a la vez muy fuerte, tal vez por el hecho de que somos hermanas… Después del Rito de la Iniciación a la Vida Religiosa, empezó la Eucaristía, donde la Comunidad, juntamente con una asamblea numerosísima, dimos gracias a Dios por todas las maravillas que ha hecho en todos, en especial en mi vida y de mi hermana, en la vida de la Comunidad, en la vida de nuestra familia, etc. Se siguió una fiesta en la cual los invitados participaron con mucha alegría, comunión y se notaba un espanto en casi todas las personas. Se veía que se interrogaban por lo que habían vivido aquí.
Yo estoy muy contenta por mi historia, por la vocación, por este día y porque el Señor me llama continuamente a Él. Me llama muy seriamente a la conversión y veo que está llevando a eso. ¡Que la Virgen María sea mi abogada, defensora y mi modelo en este camino!



