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Jóvenes de la JMJ en el Monasterio de Viseu


30 Julio 2013

Como sabéis muchos jóvenes no han podido participar en la Jornada Mundial de la Juventud por cuestiones económicas así que  para vivir esos mismos días en sintonía con los demás jóvenes de todo el mundo y especialmente con los participantes en Río de Janeiro, se hicieron “pequeñas jornadas” en muchos lugares del mundo.

A nosotras, hermanas Concepcionistas de Viseu, nos tocó acoger a un grupo de la misma ciudad, en concreto unos 180 jóvenes.

El viernes, día 26, concluyeron en nuestro Monasterio el Vía-Crucis, todo ello en tono de Vigilia. Fijando la mirada en el icono de María Magdalena delante del sepulcro, meditaron en el encuentro del resucitado con  ella como imagen de la llamada a  aquellos cristianos que están siempre con Jesús pero no se comprometen. Era como una llamada o un interrogante frente a la manera de vivir su FE. Pero en este Icono hay Vida, pues aparece Jesús Resucitado y llama a María por su nombre. Si estamos atentos se dará un verdadero encuentro, Jesús llama por el nombre de cada joven, y eso provoca un cambio, y ese mismo cambio no se puede guardar para uno mismo. Pues del encuentro surge una llamada para todos y cada uno: “Id y haced discípulos entre todas las naciones. Ver álbum

 

 

El sábado los jóvenes se dividieron en grupos y se marcharon a visitar distintos carismas de la vida consagrada presentes en nuestra Diócesis. Aquí vino un grupo que escuchó del sacerdote organizador del evento: “Estamos presentes en una casa de oración, tenemos entre manos uno de los tesoros de la iglesia que no se puede perder ni desaprovechar”

Le presentamos un poco de nuestra vida y llovieron las preguntas. Nos alegramos por el interés que manifestaron y por la búsqueda que percibimos en ellos. Nos quedamos con dos frases:

? Es importante preguntar a Jesús lo que quiere de nosotros porque Él sólo nos pide lo que nos hace felices.

? La alegría y la paz son los mejores señales de que estamos en la vocación cierta.