Visita de la Madre María de la Cruz a la Comunidad de Viseu
El jueves, día 18, hasta la mañana del domingo 21 de julio, estuvieron con nosotras la Madre María de la Cruz y la secretaria federal, la hermana Mª José Hidalgo. Fueron días muy agradables de comunión fraterna. Además de la cercanía humana se hizo sentir la unión espiritual del mismo carisma que nos mueve a seguir a Jesucristo por las huellas de María Inmaculada.
En su exhortación a la Comunidad, la Madre nos decía que tenemos que ser mujeres concientes y entregadas al Amor del Señor que nos llamó, del mismo modo que una esposa busca agradar a su esposo. Pues ese amor oblativo nos ayudará a ver los acontecimientos y las hermanas con la mirada de Dios; con el mismo amor y misericordia que Él nos regala gratuitamente. “Dad gratis lo que gratis habéis recibido.” (cf. Mt 10, 8).
Nos decía también que seamos “mujeres hechas y derechas”, fieles y coherentes en la oración y en la vida fraterna en comunidad y a todo lo que hemos prometido al Señor. Ver fotos
Nos invitó a desarrollar nuestra maternidad espiritual, pues para eso estamos en esta forma de vida, para ser fecundas, para engendrar hijos nuevos para Dios por medio de nuestra fidelidad y generosa entrega a semejanza de Santa Beatriz, con la mirada y el corazón fijo en María, la primera discípula.
En los recreos se han oído algunos cantos tradicionales de Portugal y algunos traducidos en español, y también algunos bailes para hacer visible la alegría de la unión entre las hermanas, espejo de la eternidad. Una vez más hemos comprobado la belleza de la Palabra de Dios: “Ved qué dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos… Porque allí manda el señor la bendición: la vida para siempre.” (Sal 132, 1. 3b)
Hemos terminado estos días compartiendo la comida en la huerta con la sobremesa agradable de la fraternidad.
Hna. Mª Helena Aleixandre.


