Bodas de Oro en el Monasterio de Santa Beatriz –Viseu
¡Cantaré las misericordias del Señor!
Así cantaba en su corazón la Madre María Deolinda Tavares el pasado día 7 de Mayo cuando celebró el 50 aniversario de su consagración al Altísimo por medio de María Inmaculada.
A lo largo de la jornada, el Señor no dejaba de sorprenderla de múltiples maneras. Pues le hemos preparado muchas cosas con las que no contaba. Hemos empezado por cantarle por la mañana al despertar, con música a dos voces, la bendición de San Francisco. Y en el refectorio una música hecha por las jóvenes que hablaba de su vida como alma de elección.
A las once y media tuvimos la solemne Eucarística presidida por, el Ilustrísimo señor obispo de nuestra diócesis, D. Ilídio Pinto Leandro y concelebrada por siete sacerdotes, amigos y capellanes de nuestra Comunidad. En ella renovó su SÍ al Señor y compartió un poco su experiencia vocacional a lo largo de sus 50 años de consagración a petición del señor obispo. Este, en su homilía habló de que se viven tiempos difíciles en la fidelidad y perseverancia en las distintas vocaciones en la Iglesia y que nuestra misión es la oración y la vivencia cada vez mas profunda y autentica de la vocación personal.Ver álbum
A continuación se invitó a los hermanos sacerdotes a ver una proyección sobre la historia y camino personal de nuestra Madre Abadesa completando su comunicación. Al finalizar compartimos un almuerzo fraterno.
Ya al final del día le hemos presentado la declamación de una poesía con fondo musical. Y tres danzas típicas de su tierra. Fue un día muy agradable y pleno. La Madre se mostró muy agradecida.
Nosotras también estamos agradecidas por su entrega a la Iglesia, a la Orden y a las Comunidades de Viseu y Estoril. ¡Que el Señor la llene de sus bendiciones para que llegue a la plenitud de la santidad, de las manos de María Inmaculada y Sta. Beatriz!
Hna. María Helena Alexandre, OIC


