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EL EVANGELIO, UN CAMINO DE VIDA PLENA


20 May 2015

Así se titula el tema tratado en el curso de Formación Permanente de nuestra Federación, que tuvo lugar el pasado 4 a 9 de mayo en Gévora, Badajoz.

Nos dice el Papa en su carta a los Consagrados con ocasión del año de la Vida Consagrada: Para los fundadores y fundadoras, la regla absoluta ha sido el Evangelio pues su única ideal era Cristo. Por lo tanto, debemos dejarnos interpelar por el Evangelio, traduciéndolo en una forma particular de vida cotidiana y para las opciones que estamos llamadas a tomar…

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Con esta invitación del Papa como telón de fondo nos adentrábamos en los Evangelios de la mano de la Hermana Conchi López García, discípula del Divino Maestro. Con ese don pedagógico que le caracteriza y desde la vivencia evangélica que transmite, nos recordaba las palabras del Papa que nos invita a evangelizar desde el contagio y la atracción. De ahí unas preguntas muy sugerentes y comprometedoras: ¿qué irradiamos en nuestros monasterios? ¿La alegría del Evangelio? ¿El amor? Es nuestro deber transparentar el gozo y la alegría de haber recibido el don de la fe y la vocación.

Con esta breve introducción nos adentraba la hermana Conchi en los Evangelios, en su estructura, capítulo tras capítulo, con una metodología intertextual, contemplando los personajes que aparecen en los relatos y haciendo una lectura creyente del mensaje que se transmite.
Habría  mucho que compartir, solo recurrimos  a una afirmación que resume sus clases: Vivir el Evangelio nos exige la conversión que se traduce en la transformación de la mente según la mente de Cristo. En urgente evangelizar nuestro corazón a la luz de la Palabra, porque de esta forma todo cobra un nuevo sentido. Es un reto para cada una de nosotras. Finalizamos el curso con la lectio de un pasaje evangélico.

En estos temas tan interesantes se desarrollaron los primeros tres días del encuentro en los que también nuestro Hno. Asistente Fr. Joaquín Domínguez Serna nos iba situando dentro del año de la Vida consagrada, en las eucaristías. Y  como colofón, según lo previsto, peregrinamos a Portugal, a los lugares donde los primeros años de Santa Beatriz transcurrieron antes de partir para Toledo.

Vivimos una emotiva Eucaristía presidida por nuestro hermano Asistente en el Santuario de la Concepción de  Vila Viçosa, patrona de Portugal. La visita al Palacio de Campo Maior fue espectacular por la historia de la nobleza portuguesa que encierra.

Hicimos un alto en el camino para recargar las pilas en el Monasterio de nuestras hermanas de Campo Maior donde nos ofrecieron unos manjares suculentos, muy típicos sin duda. La calurosa bienvenida que nos brindaron nos hizo sentir en casa. De ahí nos fuimos al Castillo de la misma ciudad y  como culmen, visitamos la Casa-Museo de Santa Beatriz de Silva, inaugurado en septiembre de 2013, todo un logro de esta su ciudad natal y cómo no, para nuestra Orden. Es un pequeño espacio donde pudimos sentir, oír y hacer memoria de los orígenes de nuestra Santa Madre.

Se agotaba la gran jornada pero antes de regresar al Monasterio, asistimos a la presentación de un cuento sobre la vida de Santa Beatriz. En el acto participaron además de la Abadesa del Monasterio de  Campo Maior y el Asistente, el alcalde de la ciudad, el editor y  el ilustrador. Y de nuevo al monasterio para una oración vespertina y la despedida tras un día de grandes emociones y alegrías compartidas en fraternidad.

Así dábamos por terminado lo más esperado del curso-peregrinación gracias a la iniciativa federal en este año de la Vida Consagrada. Desde aquí agradecemos muy sinceramente a la Hna. Presidenta Mª José Hidalgo López y a su Consejo. Así mismo la fiel presencia y compañía del Padre Asistente Fray Joaquín Domínguez Serna.