La Señora nos ha visitado
¡Que gracia tan grande, poder recibir a Nuestra Señora de Fátima en nuestro Monasterio! Días entrañables de bendiciones, de alabanza, de oración y de entrega.
Es verdad, toda una semana quiso la Señora más brillante que el sol estar en nuestra Comunidad. Desde el día 25 de agosto hasta el 01 de septiembre tuvimos la dicha de esta visita tan especial. Es una iniciativa del Santuario de Nuestra Señora de Fátima como preparación para el Centenario de las apariciones, en el 2017, que la imagen peregrina de la Virgen visite todos los monasterios de clausura de Portugal a lo largo de este año.
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Quisiéramos compartir lo que hemos sentido y vivido, pero, ¿cómo explicar lo inexplicable? La imagen peregrina llegó el lunes, 25, por la tarde, traída por la comitiva del Santuario, recibida por nosotras con gran júbilo y alegría. Como la imagen no puede ser expuesta al público, (ni tampoco tocada o movida) la colocaron en el coro donde le teníamos un lugar preparado. ¡Qué bonita! ¡Qué Señora tan bonita!, como decían los Pastorcitos.
Cambiamos un poco el horario para estar, lo más posible, con tan insigne huésped. Con ella tuvimos momentos fuertes de oración, de adoración al Santísimo, con Horas Santas serenas y tranquilas, con el rezo del rosario animado con cantos… Dos experiencias muy fuertes y bonitas que hemos tenido: rezar el oficio parvo de Nuestra Señora a la hora de sexta y estar en vela con el Santísimo todas las noches. Antes de venir la imagen, habíamos hecho un programa de la semana, donde teníamos cada dos días adoración día y noche. Imposible no querer quedar con ella más tiempo… no. Decidimos quedarnos noche y día, todos los días. Nos turnábamos y bajábamos con alegría al coro donde nos esperaba Jesús Sacramentado y Su Madre Purísima. ¡Cuántas conversaciones íntimas, cuántos secretos!
El sábado fue el gran espectáculo de homenaje. Se veía cada una sonriente preparando muy discretamente su sorpresa para obsequiarle a la Virgen. Después de la cena y de algún ratito de recreo, empezó la fiesta en honor de Nuestra Señora: poesías, cantos, representaciones, piezas de piano y… mucha alegría y emoción.
Más, mucha más emoción, sentimos todas el lunes cuando se fue la querida imagen peregrina. En una procesión desde el coro hasta la Iglesia con cantos y pétalas de rosas echadas a la Virgen, una que otra lágrima se asomó a los ojos de muchas de nosotras. Se fue… pero se queda con nosotras. ¡Estos días quedaran grabados en nuestros corazones para siempre!
Damos gracias al Altísimo por tan gran regalo a nuestra Comunidad. Que seamos fieles a tantas gracias derramadas en estos días, para que den frutos para la Iglesia y el mundo.


