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Profesion temporal de sor Carmen - Campo Maior


17 Febrero 2025
Profesion temporal de sor Carmen - Campo Maior

Doy gracias a Dios por su infinita misericordia para conmigo, porque si hoy doy este paso en el camino del seguimiento del Amado, del Señor Jesucristo, es porque su amor y su perdón me han traído hasta aquí. ¡El camino es Jesús! Es una gracia inmensa hoy testimoniar con mi vida que Dios es FIEL, nunca me ha ABANDONADO, siempre me ha conducido a través de su Hijo a su casa que es la Iglesia. Sí, vivo el ser Iglesia como un don, sintiéndome acogida, amada y ahora aquí en el seno de esta familia, que es la casa de María Inmaculada. 
¡El Señor me ha salvado! Me rescató de las tinieblas del mundo en el que vivía, de la esclavitud del pecado y me condujo a través de su amor y de su perdón al seno de su Iglesia. A través de una comunidad del Camino Neocatecumenal, este ser hijo de Dios dado por el bautismo renació en mí y crecí en la fe. Fue en el seno de una comunidad, de una familia cristiana y en la misión donde mi vida se transformó y nació mi vocación. 
Doy gracias a Dios por los muchos ángeles que el Señor ha puesto en mi camino, que me han anunciado la Buena Noticia y me han conducido a Jesús. Como mi madre, que hoy está unida a mí desde el cielo, de quien recibí la herencia de la fe y un ejemplo de vida cristiana, ¡de cómo dar la vida por Cristo! La historia que el Señor ha hecho conmigo es una historia santa, y por eso no puedo quitar ni una coma, porque el Señor lo ha hecho todo bien.

Hoy, de la mano de María Inmaculada, mi Madre celestial que siempre vela por mí, me entrego en cuerpo y alma a Dios, que me consagra y me renueva con su gracia. Y ya no seré yo quien viva, será Cristo quien viva en mí; ¡mi vida ya no me pertenecerá, porque se la he entregado a Dios! 
Y ahora mi familia, la Orden de la Inmaculada Concepción, cuida de mí como una Madre, haciendo que nunca deje de latir el corazón de oración que conduce al bien de la Iglesia. ¡Vivo en el corazón de la Iglesia! La fe me confirma que el camino hacia la Eternidad es éste: ¡dar la vida por Cristo!

¡Rezad por mí!
Sor Carmen Maria dos Anjos

 

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