Viseu celebra con entusiasmo el 50.º aniversario de la canonización de Santa Beatriz de Silva
El día 3 de octubre contamos con la presencia de S. E. Rvdma. Mons. Andrés Carrascosa, Nuncio Apostólico en Portugal, para la solemne celebración del 50.º aniversario de la canonización de Santa Beatriz de Silva.
En la celebración estuvieron presentes varios sacerdotes amigos de la comunidad, entre ellos el Rvdo. P. Miguel Abreu, nuestro Párroco; el Rvdo. P. Agostinho Alves, Comboniano; y algunos sacerdotes amigos de la comunidad. También contamos con la estimada presencia del Sr. Presidente de la Cámara Municipal de Viseu, Sr. João Azevedo, del Sr. Presidente de la Junta de Freguesia de Rio de Loba, Sr. Berito Esteves, y del Sr. Guilherme Almeida, Administrador del SASE.
La celebración comenzó con un audio auténtico de los archivos de la RTP, en el que pudimos escuchar las palabras de S. S. el Papa San Pablo VI, declarando e introduciendo a Beatriz de Silva en el catálogo de los Santos. Fueron momentos que nos emocionaron y nos hicieron remontarnos a aquel solemne y conmovedor momento en que Santa Beatriz era declarada Santa.
Toda la celebración rebosaba júbilo y entusiasmo al recordar, junto al altar del Señor, las maravillas que Él realizó en Santa Beatriz. Eco de esta alegría son las palabras que S. E. Rvdma. nos dirigió durante la homilía, recordando aquel año de 1976, cuando, siendo él un joven seminarista muy amigo de las Hermanas de su ciudad natal, Cuenca, compartía: «Recuerdo muy bien aquella fecha y la alegría que compartíamos con las Concepcionistas que habían ido a Roma y que regresaban contándonos la experiencia de la canonización».
Hablándonos de la fortaleza que Santa Beatriz recibió de María Inmaculada, nos decía que «Fue de ahí de donde recibió la fuerza para dedicarse y consagrarse enteramente a Dios, imitando el ejemplo de María: su silencio, su humildad y su hacerse pequeña».
Destacó con cariño que esta celebración «debe hacernos recordar que ella no vivió una vida de consagración porque no tuviera otras posibilidades humanas: posición social, amores, dinero, poder. No. Ella encontró un Amor mayor. Encontró el tesoro escondido en el campo, encontró la perla preciosa y lo vendió todo para ganar aquello que vale más». Y nos invitaba a «poner a Dios en el primer lugar de nuestra vida. Todos estamos llamados a hacer la voluntad de Dios».
Y terminó la celebración de la Eucaristía invocando sobre nosotros, como representante del Papa en Portugal, las bendiciones del Señor, pidiendo que «conceda a cada una de las Concepcionistas la gracia que más necesita en este momento, para ser aquello que Él quiere que sea. Yo no sé cuál es esa gracia. Pero Dios sabe aquello que cada una de vosotras más necesita». Y bendijo a todo el pueblo de Dios con la reliquia de Santa Beatriz.
A continuación, todos fuimos en procesión hasta el jardín situado junto al Monasterio, que recibió el nombre de «Jardín de Santa Beatriz».
El Sr. Presidente de la Cámara Municipal, Sr. João Azevedo, el Sr. Presidente de la Junta de Freguesia, Sr. Berito Esteves, y la Rvda. Madre Abadesa, Hna. María Isabel, retiraron juntos la bandera de nuestra ciudad de la placa, en la que se podía ver la inscripción «Jardín de Santa Beatriz», la imagen de nuestra Santa Madre y el escudo de Rio de Loba. S. E. Rvdma. Mons. Andrés dirigió unas palabras a todos los presentes y bendijo el jardín. A continuación, el Sr. Presidente de la Cámara pronunció unas palabras, al igual que el Sr. Presidente de la Junta, y ambos ofrecieron al Sr. Nuncio y a la Rvda. Madre un obsequio como recuerdo de este día emblemático.
Seguidamente, abrimos las puertas de nuestro huerto para el almuerzo compartido.
Fue la ocasión para que los amigos de nuestra comunidad, que tanto nos ayudan, pudieran entrar y conocer la finca de las Hermanas. Fueron momentos de compartir la fe y de verdadera amistad entre todos.
Por la tarde, nuestra comunidad tuvo un encuentro privado con S. E. Rvdma. Mons. Andrés.
Después de las vísperas tuvo lugar la cena, en la que tuvimos también la alegría de contar con la presencia de nuestro estimado Sr. D. Antonio Luciano, quien, con motivo de la peregrinación anual de nuestra diócesis a Fátima, no tuvo oportunidad de estar presente durante el día, pero, como Buen Pastor de la viña del Señor, quiso hacerse presente al anochecer para alegrarse con nosotras por este día tan significativo para nosotras y escucharnos contar las peripecias del día.
Hna. Ana Rosário do Menino Jesus, OIC



