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Toma de Hábito de la hermana Edilmar


15 Febrero 2022
Toma de Hábito de la hermana Edilmar

Deseo comenzar estas palabras dándole infinitas gracias a Dios por todo su amor y misericordia que ha tenido durante toda mi vida y sobre todo por esta elección que ha hecho conmigo.

Gracias Señor, porque Tú sabiamente dispusiste que yo llegara a el monasterio de las Concepcionistas Franciscanas de Garachico. Ha sido como un soplo que cada día ha ido creciendo en el deseo de seguirte y amarte cada vez más.

Mi comunidad y yo vimos a bien se llevase a cabo el 2 de febrero la celebración de mi Toma de Hábito, ya que este día se celebra la Presentación del Señor, la Virgen de la Candelaria (Patrona de las Islas Canarias, y Patrona de la Parroquia de la Urbanización La Beatriz donde yo vivía en Venezuela), así como el día de la Vida Consagrada.

El día 2 de febrero comenzó de una manera muy peculiar, ya que desde las 5 de la mañana hubo una tormenta entre viento y lluvia que no había visto en el tiempo que llevo aquí, razón por la cual me entristecí un poco, y le pedí a Dios que por la tarde hiciese mejor tiempo, pero inmediatamente me dije en mis adentros “Perdón Señor, ¿quién soy yo para decirte lo que Tú tienes que hacer?, hágase como Tú quieras, que siempre es con mucho lo mejor”. Y el Señor, que no se deja ganar en generosidad me lo concedió, por la tarde no llovió y pudimos celebrar el rito y posteriormente la Eucaristía de acción de gracias en compañía de la feligresía y amigos que el Señor me ha regalado en estas tierras lejanas. Aunque les confieso que me habría gustado que estuviesen acompañándome físicamente muchas personas que han sido pilar fundamental en mi vida, pero sé que desde la distancia física y desde el cielo se hicieron presente.

Este día transcurrió entre alegría y gozo que definitivamente vienen del Señor, las maripositas no dejaron de revolotear en mi estómago por la emoción que sentía. Tuve la dicha de poder confesarme antes de que iniciara la celebración del rito, lo cual lo sentí y viví como otro gran regalo de Dios. Cada palabra expresada en el Rito, cada canto, así como la homilía del Sacerdote D. Domingo Navarro los viví intensamente, no tengo palabras para expresar todo lo que sentí.

Les pido a mis hermanos y hermanas en Cristo, seguir contando con sus oraciones y la de mi comunidad, para poder ser y permanecer siempre fiel a Dios, siguiendo los pasos de nuestra Madre la Virgen María Inmaculada, y de Santa Beatriz.

 Paz y bien

Sor Edilmar

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