"Caminando juntos"
Hoy, día 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor, celebramos la Jornada de la Vida Consagrada que este año tiene como lema «Caminando juntos».
Con este lema, todos los consagrados nos unimos al camino Sinodal desde la consagración, la escucha, la oración, la adoración, la vida común, la caridad fraterna, la pobreza y el servicio a los pobres.
La Vida Consagrada es un caminar todos juntos volviendo a nuestros orígenes, a nuestra raíz, para vivir con autenticidad, cada uno desde la vocación a la que el Señor le ha llamado, compartiendo con los demás lo que somos y tenemos.
El perfecto modelo para los Consagrados es la Virgen María, ya que con su ejemplo, nos enseña a no desaprovechar ninguna de las gracias recibidas, a responder cada vez con más generosidad a la llamada divina, y a dejarse inspirar, mover y guiar por el Espíritu Santo.
La relación filial del consagrado con María es camino privilegiado de fidelidad a la vocación. María nos ofrece el verdadero amor y nos anima a ofrecer nuestra vida por Cristo, en la Iglesia, para la salvación de todas las criaturas.
Los consagrados somos «buscadores y testigos", que formamos la gran familia de Dios, y que pretendemos descubrir, ante todo su Reino desde las diversas formas de vida, así como la riqueza del amor de Dios para el mundo.
Demos gracias a Dios por el don de la Vida Consagrada en comunión con la Iglesia, caminando juntos, viviendo en fraternidad y dando la vida por el Reino al servicio de los hermanos.



