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Pascua 2023 - Carta de la Coordinadora


17 Abril 2023
Pascua 2023 - Carta de la Coordinadora

 ¡Feliz Pascua de Resurrección!

Queridas hermanas: ¡Feliz Pascua de Resurrección!

Quería enviar unas letras de felicitación en estos días tan luminosos de la semana in albis. Días en los que prolongamos el Día por excelencia que fue el Domingo de Resurrección, la Pascua del Señor.

Los evangelios a lo largo de esta semana nos han mostrado que la muerte ha sido vencida, que la tumba está vacía, que la resurrección es un salto hacia adelante e irreversible. Nos decía un sacerdote el día de Pascua que si Cristo no hubiera resucitado no estaríamos allí celebrando en la Iglesia, no se nos habría anunciado nada, todo habría quedado en la historia de uno que acaba de morir. Pero si estábamos allí es que Cristo había resucitado, ocurrió de verdad, se apareció a sus discípulos y a más de quinientos hermanos a la vez (1 Cor, 15,6) y lo mejor es que sigue “apareciéndose” de otra forma.

Siempre me llama la atención que unas de las primeras palabras que el Resucitado pronuncia son Alegraos, no temáis. Esas palabras de Jesús son claves para una vida resucitada.

Después de la Pascua nos embarga un gozo a veces inexplicable. Qué nos pasa.? No estamos alegres porque sí. Es curioso, porque si miramos alrededor quizás tenemos los mismos motivos para la tristeza que la semana pasada. Las amenazas que nos hacían sentir miedo en la cuaresma no se han marchado. Nuestra vida sigue rodeada de enfermedad, dolor, muerte. Si vemos las noticias no encontramos nada para saltar de alegría. Pero hemos tenido la experiencia de que después de “dormir el sueño de la muerte” con Cristo, despertamos a una Vida nueva.

La vida sigue igual, ¡quienes hemos cambiado somos nosotros! Si habéis resucitado con Cristo buscad las cosas de arriba (Col 3,1), dice Pablo. Ante nosotros se ha abierto la eternidad, con todo el Amor de Cristo y hemos recibido Vida eterna. Nuestra vida mortal puede estar amenazada, pero a la luz del Resucitado se ve de otra manera. La vida humana a la luz de la resurrección se trasforma. La Pascua si de verdad creemos y la hemos celebrado no nos puede dejar igual. Porque no hemos recordado una idea, ni un mito, ni una leyenda, hemos celebrado que Cristo ha resucitado y ha vencido nuestras muertes con su muerte. En estos días quién no se ha sentido identificada con María Magdalena en ese encuentro íntimo, personal y vibrante con el Resucitado. Ella lo reconoce en el momento que pronuncia su nombre. Iba a honrar a un muerto y se encontró con la Vida. Cuantas veces pensamos que las cosas tienen que ser de una manera y Dios nos sorprende con lo que no podíamos imaginar. En verdad El cambia nuestro luto en danza.

El escuchar el relato de Emaús se crea de inmediato cierta sintonía entre nuestra historia y la de estos dos discípulos que se vuelven a casa decepcionados. Muchas veces nos decepcionamos, la vida pierde su encanto y nos topamos con la realidad. Hemos de saber que Dios no está ausente en nuestras crisis, no está lejos, simplemente no somos capaces de reconocerlo. Tener fe significa recordar su presencia, justo cuando vuestra sensación nos dice que está ausente. Él nos guía en nuestras inquietudes y permanece junto a nosotros.

Jesús viene a recogernos en nuestros fracasos como en el episodio de la pesca milagrosa. Nos invita a un nuevo intento que nos haga pasar de la esterilidad a la fecundidad. Una vez más los discípulos no reconocen que es Jesús. El milagro de la pesca le hace decir al discípulo amado: ¡Es el Señor! Solo el amor nos pone en el justo discernimiento de las situaciones. Pero la experiencia de Juan es suficiente para mover a Pedro que se lanza a nadar para encontrar a Jesús.

Este pasaje me hace pensar que hay momentos en la vida en que nuestro corazón intuye lo esencial. Otras en las que no sentimos nada, pero con inmensa humildad confiamos en la palabra de los que nos rodean, y por eso mismo no tenemos miedo de decidirnos a hacer lo que importa con generosidad, a la manera de Pedro.

Cuánto nos ayuda la Palabra, el ejemplo de los cristianos de todos los tiempos, el ejemplo y la experiencia de las hermanas que viven con nosotras…todo ello es una riqueza para dar gracias en estos días. A finales de este mes celebraremos el día de la VOCACIÓN CONCEPCIONISTA, aprovecho esta carta para desearos una feliz jornada. Pido al Espíritu que nos ilumine y nos guíe a seguir acogiendo y manifestando en este hoy el carisma inspirado a Nuestra Madre Beatriz, siguiendo los pasos de Jesucristo Redentor en una celebración permanente del Misterio de la Inmaculada Concepción de su Madre.

Os invito y me invito a ofrecer a nuestro alrededor un testimonio veraz de aquello que creemos y somos, a contar lo que el Señor ha hecho y hace con nosotras, a vivir agradeciendo esta vocación que es belleza en plenitud. Pidamos que esta vocación alcance a muchas jóvenes y puedan conocerla en nuestras comunidades, es lo mejor que les podemos ofrecer.

Recordamos a todas las hermanas de la Orden, las hermanas de nuestra Comunidad y las que lo celebran en el cielo.

Felicidades a todas y cada una. Va con esta carta mi cariño y oración. Un abrazo pascual.

Hna. Mª José Hidalgo López

Coordinadora

13 de Abril 2023