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DOMINGO DE RESURRECCIÓN El sepulcro vacío, ¿sobresalto o despertar?


01 Abril 2018
DOMINGO DE RESURRECCIÓN El sepulcro vacío, ¿sobresalto o despertar?

 Las dos formas más antiguas utilizadas para expresar la fe en la resurrección de Jesús son el sepulcro vacío y las apariciones. El Evangelio de hoy nos presenta la primera.

Tres son los personajes que aparecen en la escena; tres que han tenido una relación especial con Jesús, han formado parte de su grupo de íntimos. Y tres, que ahora mismo lo buscan, porque no ven, no creen.

En María Magdalena vemos su sensibilidad, prontitud, dolor, amor. Los dos discípulos mencionados van corriendo al sepulcro. Pedro es respetado como autoridad, el que comprueba, pero no cree, en cambio, Juan cuando ve, cree. Es como si ese amor, esa intimidad abriera los ojos de la fe, ser testigos de lo increíble, de lo invisible.

Cuando uno es cogido por la fuerza de la resurrección de Jesús comienza a entender a Dios de una manera nueva, a amar la vida de otra manera y donde otros ven ausencia, muerte, él ve una nueva realidad. Todo porque la resurrección de Jesús nos descubre que Dios es alguien que pone vida donde los hombres ponemos muerte; alguien que genera vida, donde los hombres la destruimos.

 Celebrar la Pascua y creer en la resurrección no significa explorar devotamente el sepulcro, sino leer los signos actuales, es decir, acoger a los pobres, la esperanza de los que luchan por la justicia, la alegría de los que aman la vida y se entregan, el gozo de los que perdonan, la fe de los que no tienen miedo, la ternura de los que tienen misericordia,…. Con otras palabras, es ponerse tras las huellas del Resucitado, reconocerlo en el que está al lado y dejarse encontrar por Él.

¡Feliz Pascua de Resurrección!