VIERNES SANTO
Tiempo para revivir y celebrar los últimos acontecimientos de la vida de Jesús, su entrega en favor de los demás. Tiempo para mirar la cruz de Jesús y ver en ella la manifestación culminante del amor de Dios,
para contemplar y adorar la cruz que nos trae la salvación. Son días especiales para reflexionar sobre el dolor y la muerte, para que la cruz se convierta en luz. Son momentos en los que nosotros somos invitados a cargar con la cruz de los otros y a luchar contra todas las cruces del mundo.
En la lectura de la Pasión de Jesús, para el evangelista san Juan no es una humillación, sino una glorificación; la cruz no es sólo instrumento de suplicio, sino también trono en el que se manifiesta su gloria. Para él, Jesús es el Señor y en la pasión muestra su señorío, pues no solo se enfrenta a ella voluntariamente, sino que Él mismo es quien dirige todos los acontecimientos que la integran. Su muerte no fue un hecho aislado, sino consecuencia y síntesis de su vida. Vivir para los demás. Amar siempre a todos. Ser pobre para que nosotros nos hiciéramos ricos.
Para vivir la Pasión, para comprenderla mejor, es necesario acompañar a Jesús, fijarnos en los personajes que le rodean. Lo importante ese dejarnos tocar por sus experiencias y aprender de sus vivencias y sentimientos.
Judas: el amor fanático
Caifás: la religiosidad vacía
Poncio Pilato: el apego al poder
Verónica: la compasión espontánea
Simón de Cirene: la ayuda oportuna
María Magdalena: la mujer transformada
Dimas, el buen ladrón: el encuentro al atardecer; su mejor robo
El soldado Longinos: el deber cumplido y recompensado
Nicodemo: el renacido
José de Arimatea: la generosidad en el fracaso
Pedro: el amigo que traiciona
Juan: el testigo fiel
María: la Madre
Jesús: el Señor
Jesús es el que nos conduce y guía en medio de la oscuridad y las dudas de fe. Es Él quien nos da vida, quien nos enseña, desde la cruz, a ir más allá de todas las negatividades y a no hundirnos en las noches y fracasos que aparecen en nuestro caminar. Fijar los ojos en Jesús con amor, con conciencia de que es un gesto de fe y entrega.



