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75 Años de la Fundación de Campo Maior (Portugal)


24 Junio 2017
75 Años de la Fundación de Campo Maior (Portugal)

Por misteriosa providencia divina el día 10 de junio, hace justamente 400 años, moría la primera concepcionista portuguesa, Sor Isabel da Conceição, en un monasterio casi desconocido en las Islas Azores. Y en ese mismo día 10 de junio de 1942 llegaban a Campo Maior cinco religiosas concepcionistas franciscanas de la Comunidad de Villafranca del Bierzo, Léon, con la intención de fundar un monasterio en la tierra natal de Santa Beatriz da Silva y de restaurar esta Orden en Portugal.

Efectivamente, existieron diez monasterios en Portugal –el primero fundado en 1608 – que se fueron cerrando desde el año 1836, cuando salió el Decreto para la extinción de las órdenes religiosas, y es interesante saber que el deseo de que las concepcionistas volviesen a Portugal era, no sólo de las hermanas fundadoras, sino también del Cardenal Patriarca de Lisboa y del Arzobispo de Évora, diócesis a la que pertenece Campo Maior. Deseo y proyecto aprobados y probados por Dios… No vamos a narrar toda la historia, repleta de contrariedades y vicisitudes, sin embargo presentaremos una carta circular escrita por la primera Abadesa de esta comunidad, la Madre María del Socorro Sánchez, a todas las comunidades de la Orden de la Inmaculada Concepción de España.

Con mucha ilusión y alegría nuestra Comunidad de Campo Maior ha preparado este Jubileo, con el principal objetivo de dar gracias al Altísimo y a su Purísima Madre por los 75 años de presencia en la tierra de nuestra querida fundadora, Santa Madre Beatriz. A lo largo del año hemos compartido varias iniciativas realizadas como preparación para esta gran fecha, que tuvo su culminación el sábado, día 10 de junio, día en que Portugal celebra litúrgicamente el Ángel de Portugal, día muy especial para nosotras, en el que sentimos la cercanía y cariño del pueblo de Campo Maior y de muchos amigos; algunos, que no puedieron estar presentes físicamente, nos hicieron llegar sus felicitaciones y sus oraciones.

En la Eucaristía celebrada a las 11:30 de la mañana, se respiraba una alegría tranquila y una inmensa gratitud, teniendo la dicha de la presencia de 17 hermanas venidas de otros monasterios que compartieron nuestra alegría: la Madre Presidenta de la Federación Bética, Sor María José Hidalgo, y su secretaria, Sor Nuria Cano; diez hermanas de la Federación de Santiago: dos hermanas de León (sor Elsye y Sor Feli), seis hermanas de Ponferrada (Sor María Monserrat, Sor María de la Cruz, Sor María Encina, Sor Lourdes, Sor Natividad y Sor Marta) y dos hermanas de la queridísima comunidad de Villafranca del Bierzo (Sor Beatriz y Sor Omana), de donde vinieron nuestras valerosas fundadoras; cinco hermanas de Portugal – casi todas que han entrado aquí en nuestra comunidad – : tres hermanas de Viseu (Sor Isabel, Sor Concepción y Sor Manuela) y dos de Estoril (Sor Deolinda y Sor Inés). La Eucaristía fue presidida por el Señor Arzobispo, D. José Sanches Alves, y concelebrada por varios sacerdotes amigos de la comunidad. Ver la Iglesia repleta de fieles nos llenó de un gozo inmenso, no sólo por nosotras, pues sabemos que al pueblo le gusta acompañarnos en este Jubileo, sino más aún por comprobar su cariño por Santa Beatriz y por lo que representa para la gente, a lo largo de los años, la presencia de sus hijas en esta bendita tierra. Estaban también presentes las distintas autoridades del pueblo, en especial el Alcalde y sus Concejales; familiares y amigos de las hermanas que quisieron compartir nuestra alabanza a la Santísima Trinidad.

En la homilía, el Señor Arzobispo resaltó la bendición de Dios a lo largo de los años, cuando se pasaron dificultades y cuando se pasan alegrías: «Dios bendijo esta comunidad; la presencia maternal de María Inmaculada no deja de hacerse sentir todavía y el carisma fundacional de Santa Beatriz se mantiene en su autenticidad. Por eso, tenemos motivos para alabar al Señor por este magnífico don que ha concedido a la Iglesia Particular de Évora».

Antes del final de la celebración todos fuimos invitados a venerar la reliquia de Santa Beatriz, un momento muy significativo y emotivo para todos los presentes, pues se siente que ella sigue viva en medio de su gente, de su pueblo, de quienes a ella se confían para que interceda junto del Padre. Después de la Eucaristía, hubo un tiempo de encuentro entre los presentes en el jardín del monasterio, donde cada uno compartió la comida juntamente con la fe y la alegría. Para la comunidad fue el momento de estar con las hermanas en un almuerzo fraterno y muy ameno en el refectorio, ¡que se hacía pequeño para tantas hijas de Beatriz! Sobre las 3 de la tarde se abrieron al público dos exposiciones: una, en el salón de la Iglesia, preparada por las antiguas alumnas de las «Casas de Trabajo» (una especie de “taller”, que era a la vez escuela de labores y catequesis para las niñas de Campo Maior, que se les ocurrió a las hermanas fundadoras), donde las antiguas alumnas, llenas de emoción y algún orgullo sano, presentaran sus magníficas labores de bordados. La segunda exposición, en el claustro, preparada por la comunidad con paneles y objetos de la fundación, presentaba la historia de la fundación, una pequeña biografía de las hermanas fundadoras y la evolución de la comunidad, tanto en el exterior – las obras casi constantes de un edificio en ruinas – como en relación a las hermanas que fueron llegando y partiendo, bien a los brazos del Padre o para la fundación de Viseu). El día se hizo corto… Corto para dar gracias al Señor por tantos beneficios y dones, corto para compartir con las hermanas que tuvieron que marcharse a sus monasterios, unas en esa misma tarde y otras a la mañana siguiente muy tempranito…Corto por no encontrar palabras que describan lo que teníamos en el corazón. Sin embargo, queremos hacer llegar una voz de agradecimiento y gratitud a todas las hermanas de la Orden por su presencia orante, por el apoyo y cariño, por los mensajes de felicitaciones que nos llenaron de gozo desde España, Brasil y América ¡Muchas gracias! Seguimos unidas en este divino camino. Comunidad de Campo Maior

CIRCULAR PRIMERA ABADESA

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