La Asunción de la Virgen María
Celebramos hoy la Asunción de María al cielo en cuerpo y alma. Que esta fiesta nos invite a mirar a María con nuevos ojos para que sea un acicate que nos lleve a descubrir la cercanía de lo divino a todas y cada una de las criaturas.
La meta de todo ser humano es la misma que alcanzó María y que hoy celebramos. Dios está haciendo cosas grandes en cada uno de nosotros aunque vivimos sin enterarnos de ello.
El Magníficat es una excelente oración
Resumen de las aspiraciones de un pueblo
que confía plenamente en Dios
y en la salvación que había prometido a los antepasados.
Ese cántico pone en boca de María estos sentimientos
y nos invita a desarrollarlos interiormente,
teniendo en cuenta que las obras de Dios
nunca se manifiesta en fenómenos espectaculares.
Su mejor obra la desplegó Dios en el seno de María,
solo porque ella fue capaz de decir Fiat “SI”.
La seguirá desplegando en cada uno de nosotros
en la medida que sepamos estar como ella, disponibles.



