UNA PLENA ATENCION
Evangelio según San Lucas 12, 32- 48
La parábola evangélica habla de “velar” y de” estar preparados”: es una llamada a despertar.
Estamos despiertos en la medida en que mantenemos una atención plena a lo que acontece en nuestro interior y a nuestro alrededor, sin identificarnos con ello. Hay que estar despiertos, no podemos pasar la vida dormidos. Tenemos que vivir el momento presente porque cualquier momento es el definitivo porque en un momento puedo dar el paso a la experiencia cumbre.
Tener ceñida la cintura quiere decir tener la túnica arremangada para poder moverse y actuar con agilidad; estar con ropa de trabajo.
Encendida las lámparas quiere decir que tenemos que tener una actitud de espera y tener la casa iluminada y mantenerse despiertos.
Estamos llamados a reaccionar ante una fe cansada anquilosada, vieja ante unas costumbres que no detectan el paso del Señor.
Es posible que esperemos al Señor como siempre lo hemos hecho. Si no estamos atentos a los signos de los tiempos, no estamos vigilantes, tenemos las lámparas apagadas y sin ropa de faena.
Necesitamos pensar, proyectar y promover los caminos nuevos de fidelidad a Jesucristo porque puede llegar de noche o de madrugada.



